El estrecho de Ormuz se posiciona como uno de los puntos más sensibles del actual conflicto, debido a su rol clave en el tránsito de petróleo y gas natural licuado a nivel global. La posibilidad de interrupciones en esa vía estratégica, ya sea por un eventual cierre o por su militarización, mantiene en alerta a la comunidad internacional.

Analistas advierten que un ataque a la infraestructura energética podría provocar consecuencias humanitarias y ambientales graves. Un apagón regional afectaría hospitales, plantas desalinizadoras y la distribución de alimentos, mientras que un golpe a instalaciones petroleras podría causar derrames masivos y daños irreversibles en el ecosistema del Golfo.

La embajada de Irán en Kabul celebró la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de posponer durante cinco días los ataques contra infraestructuras energéticas iraníes y atribuye la medida a la firme advertencia de Teherán, en un contexto de máxima tensión regional marcado por amenazas cruzadas y una incipiente apertura diplomática.

“Trump da marcha atrás tras la firme advertencia de Teherán”, aseguró la embajada en un mensaje difundido este lunes en X. En la misma línea, agregó: “Después de que la República Islámica amenazara con atacar la infraestructura energética de toda la región en caso de un ataque estadounidense contra la infraestructura energética iraní, Trump dio marcha atrás y dijo que había ordenado el aplazamiento del ataque”, dice el mensaje oficial, consignó el diario "Ámbito".

En el marco de los diálogos, Donald Trump dejó en claro cuáles son los puntos centrales que Washington considera innegociables:

- Fin del enriquecimiento de uranio: Estados Unidos exige que Irán abandone completamente sus actividades de enriquecimiento nuclear.

- Entrega de reservas nucleares: Washington reclama que Teherán entregue el uranio enriquecido ya acumulado.

- Avance hacia un acuerdo estructural: la Casa Blanca busca que las conversaciones no solo frenen el conflicto, sino que establezcan condiciones duraderas.

- Aceptación de un nuevo escenario político: Trump sugirió que el “cambio de régimen” ya está en marcha tras la eliminación de altos mandos iraníes.

El presidente también fue contundente sobre el escenario alternativo. Si las negociaciones fracasan, Estados Unidos “simplemente seguirá bombardeando con todo el corazón”, advirtió, elevando la presión en un contexto de guerra abierta.

En paralelo, el mandatario sostuvo que la alternativa a estas condiciones es la continuidad de la ofensiva militar, reforzando el tono de presión sobre Teherán.